El blog de Carmen Martín -Abogados-

Trabajo como Abogado, asesoro principalmente, a víctimas de maltrato y personas mayores de 65 años

El blog de Carmen Martín -Abogados- - Trabajo como Abogado, asesoro principalmente, a víctimas de maltrato y personas mayores  de 65 años

El camino es lo que nos trae felicidad, no el destino.

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Mi cliente decidió perdonar a su marido maltratador, abrirle las puertas de su casa, de su corazón y, darle otra oportunidad, justo un día antes del juicio por divorcio.  Disfrutaba de una orden de protección, que hubo que dejar sin efecto.

Lamentablemente, la decisión de volver a convivir con su marido le produjo más infelicidad, aumentó su sufrimiento, su cónyuge no cambió como ella esperaba, sino que se volvió más agresivo psicológicamente y aprendió a no golpearla físicamente.

Ella sigue en su papel de víctima, culpándose de haber confiado en su marido otra vez, creyéndose tonta por darle otra oportunidad,  haciendo responsable al maltratador de su desgraciada vida, de su infelicidad, de sus problemas, de todo lo malo que le ocurre.  Es un caballo desbocado esperando a que alguien tire de las riendas, a qué alguien dirija su vida. Corriendo sin control, poniéndose en peligro.

Después de nueve meses viviendo juntos, mi cliente decide que esta vez sí quiere divorciarse, pero de mutuo acuerdo. Él ha redactado unas cláusulas y, ella está dispuesta a cumplirlas, sin escuchar los consejos de su abogada.  No aguanta más. Él la humilla, quiere vengarse por la noche que pasó en el calabozo, la esconde las cosas para luego poder llamarla loca, retrasada, estúpida, eso sí, no ha vuelto a pegarla.

El maltratador ha aprendido, ya no le levanta la mano, porque sabe que iría a la cárcel, ahora, es más letal, maltrata a su mujer psicológicamente.

Ella se cree más víctima, más tonta. Mientras siga creyéndose que es una víctima, no tirará de las riendas de su vida, no dirigirá al caballo desbocado. No ve el camino.

Da igual que esté casada, que divorciada, que conviva con su agresor o que viva sola, ella cree necesitar a alguien que guíe su vida, que sea su faro.  Olvida que ella es luz, es su propio camino, es su felicidad.

Querida cliente:

No te beneficia para nada seguir en la postura de víctima, todo lo que puede hacer otra persona, lo puedes hacer tu. Has tenido una vida dura pero de ti depende hacer algo positivo con ello. Tienes una mente privilegiada y eres brillante (no hagas caso de quien te diga lo contrario). Cada persona viene a este mundo con un kit completo de herramientas para desarrollar su propósito. No sé cuál es tu propósito, pero seguro que tiene que ver con abrir tu mente y aprender a disfrutar. Hasta ahora, has utilizado tus herramientas para sobrevivir, ahora utilízalas para sentirte mejor. Lucha más por tus ideas, confía en ti misma. El sentimiento de culpa y odio hacia ti misma te induce a castigarte, a buscar la desgracia y a destruir todo lo que has logrado. Da igual lo que hayas hecho o lo que te hayan hecho. Tú eres lo mejor. Todo es aprendizaje. No tienes que castigarte, ni maltratarte, simplemente todo es perfecto y ha sucedido tal y como debería suceder.

Has hecho lo que tenías que hacer. Ahora te toca a ti llevar las riendas, puedes seguir lamentándote por lo mal que te trata la vida o vivir con lo que tienes. Eres comprendida, apoyada, sostenida, nadie te juzga. Tienes que tener fe. Ten fe, confía en ti misma. Eres una luz con la lámpara sucia, en cuanto limpies el cristal de la lámpara, tu luz brillará como siempre, porque siempre estas brillando. Tienes que enfrentarte a tu miedo a no tener apoyo ni orientación. Si logras superar esa sensación de espacio interior vacío, te sentirás sólida, infinitamente sabia y paciente. Porque aunque ahora no lo creas así, eres valiente e inteligente, luminosa. Te digo lo que yo veo en ti.  

Decidas lo que decidas, es tu camino. Si te maltrata tu marido, el responsable, es él, pero después de todo lo que has aprendido, de haber denunciado a tu marido, de tener una orden de protección, de tener ayuda psicológica, apoyo familiar, independencia económica, si te maltrata después de haberle perdonado, de volver a convivir con él, si te sigue maltratando, perdona que te diga, la única responsable eres tú, así que deja de quejarte, que los que estamos alrededor estamos hartos de oírte lamentar, por una vez, tira de las riendas de tu vida y elije ser feliz.