El blog de Carmen Martín -Abogados-

Trabajo como Abogado, asesoro principalmente, a víctimas de maltrato y personas mayores de 65 años

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¿Qué es la felicidad?

frase-aquel-que-tiene-un-porque-para-vivir-se-puede-enfrentar-a-todos-los-comos-nietzsche-138796[1]Esta semana han puesto en televisión un documental, antiguo pero que yo no había visto: “21 días en la mina”

Se basa en la vivencia de una periodista, Samanta, acompañando, durante 21 días a una mujer minera, Marlene, en su actividad diaria en la mina de San José, en Oruro, Bolivia.

La historia de Marlene, una mujer de 35 años, madre de 5 hijos, con un marido presumiblemente alcohólico, que la maltrata.

Marlene, valientemente, decide dejar fuera de casa a su esposo y, para ello tiene que hacerse cargo económicamente de su familia.  Anteriormente, ayudaba a su marido en la mina y, gracias a ello, consigue un trabajo de minero.  A las mujeres se les prohíbe trabajar en la mina porque dicen que traen mala suerte.

La superviviente, Marlene, consigue dejar atrás a un marido que la acosa, (en los 21 días que la periodista está viviendo con Marlene, aparece 2 veces), que pone en riesgo la vida de los hijos comunes y, que quiere quitarle el poco dinero que ella gana, con demasiado esfuerzo.

Marlene es una mujer que no sabe que es la felicidad.  Cuando la periodista le pregunta: “¿Eres feliz, Marlene?” Marlene, responde: “¿Qué es la felicidad?”

No sabe, Marlene, qué es la felicidad, en cambio nos da una lección de afán de superación, de coraje, de valor, de lucha por sus derechos, que nos deja boquiabiertos.

Al despedirse de la periodista, Marlene, se lamenta porque ya no tendrá a nadie a quien contar sus inquietudes, sus problemas.  Si cuenta en el pueblo que su marido la pega, se reirán de ella.  La protagonista tiene una amiga, la Señora Juana, la Señora Juana es viuda, no trabaja en la mina, es una “palliri”, busca entre los deshechos fuera del yacimiento alguna piedra que contenga el preciado mineral.

Marlene es una superviviente, con un objetivo: sacar adelante a sus hijos y, para ello, saca a su marido de casa y trabaja en una mina.  No sabe que es la felicidad, pero si conoce la tristeza, solo hay que mirar su cara. Pero tiene una meta: dar de comer y estudios a sus hijos.

Lo que viene a demostrar, lo que cita en el libro “El hombre en busca de sentido”, Víktor E. Frankl :  Quién tiene un por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo.

Por el bien de sus hijos, llévese Ud. bien con su marido

frase-la-sociedad-paga-bien-caro-el-abandono-en-que-deja-a-sus-hijos-como-todos-los-padres-que-no-educan-concepcion-arenal-101496[1]El periódico El Mundo en su edición del día 28 de mayo de 2014 publica una noticia muy importante que ha pasado desapercibida. El TSJ de Valencia confirma la custodia compartida a un condenado por violencia de género. ¿Qué está pasando?  ¿La Justicia está fallando?

Un error lo cometemos cualquiera, pero no solo el Juzgado de violencia sobre la Mujer nº 1 de Denia ha hecho caso omiso al art. 92.7 del Código Civil, que establece que “no procederá la guarda conjunta cuando cualquiera de los padres esté incurso en un proceso penal iniciado por atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o la libertad o indemnidad sexual del otro cónyuge o de los hijos”, sino también la Audiencia Provincial de Alicante y el TSJ de Valencia.

Han pensado los Señores Jueces y Magistrados como se van a poner de acuerdo esos progenitores para llevar a cabo una custodia compartida, han pensado sus Señorías que esa mujer víctima de una agresión por su pareja va a ser obligada a tratar con su maltratador por el “supuesto bien del hijo común”.  Yo me pregunto si sus Ilustrísimas estarían de acuerdo de tener que soportar todos los días a una persona que les hubiera agredido, a la cual tuvieran miedo.

Tampoco se ha tenido en cuenta del bien del hijo, pues una persona que agrede a su pareja, como poco, le falta educación.  ¿Qué va a enseñar ese padre a su hijo?  No es buen padre el que agrede a una mujer, no es buen padre el que no puede enseñar principios porque carece de ellos.

Señores Jueces y Magistrados, están permitiendo que el maltratador presuntamente continúe ejerciendo el maltrato, pero esta vez, a través del hijo.  Con una custodia compartida a un maltratador se le está concediendo una herramienta para seguir ejerciendo la política del miedo.

En mi experiencia he podido comprobar como una custodia compartida “de hecho” que no de derecho ha servido para seguir ejerciendo la violencia contra la mujer a través de los hijos.

En este caso recuerdo  que el Juzgado de 1ª Instancia nº 28 de Madrid, su Señoría Doña Emilia Marta Sánchez Alonso, terminada la Vista Oral, le dice a la madre: “Por el bien de sus hijos, llévese Ud. bien con su marido”.  De tal afirmación, surgió la sentencia que daría después esta Juez, en la que un padre condenado por sentencia firme por maltrato disfrutaba de la compañía de sus hijos un día sí y otro no. Los hijos menores de 3 años pasaban un día en casa del padre y otro en casa de la madre.  Este régimen de visitas permitía al condenado por maltrato decir a sus hijos: “no comes, no pasa nada, mañana ya te dará de comer tu madre”. Con la ropa y el aseo personal de los menores, la solución empleada por el padre era la misma, mañana ya te bañará tu madre y te lavará la ropa.

Según mi criterio, dar una custodia compartida a un maltratador es dejar que el condenado por maltrato continúe ejerciendo el maltrato hacia la madre a través de sus hijos.

Lamento mucho estas sentencias.